.
.
Cuando
la
brisa
de la mañana
se canse de
jugar
con tu pelo.
cuando mi
voz
ya no
se confunda
con el
viento
y en los
días
primaverales
ignoren
tus pasos
y no gocé
con tu risa
ni llore
con tus
llantos.
Cuando
tu mirada
no
encuentre
descanso
en la mía.
Cuando
la
lluvia
caiga y
caiga
y
no
tiemblen
al tocar
tu pelo,
al besar
tu cuerpo.
Cuando
en las
noches
hagamos
esfuerzos
por
escucharnos
y tengamos
continuamente
que
cortarnos
las alas,
y
tenga
yo
miedo
de que
te vuelvas
viento
y tú
te alarmes
al verme
ingrávido,
soñador
y sin tiempo…
Cuando
ya
el silencio
no te nombre
ese día,
moriré en
alguna parte de la tierra,
caminando ,
escuchando,
rompiendo
las cadenas,
blasfemando,
amando,
guardando
margaritas y azucenas
en mis
bolsillos
y
en
alguna parte
de mis
sueños…. morirás tú también.
No hay comentarios:
Publicar un comentario