viernes, 10 de mayo de 2013

Lluvia.


.
.
Aún tengo
en mi cuerpo
todas
las gotas de lluvia
que cayeron la otra tarde,
imprevistamente,
sobe ti, para ti,
donde quiera que estemos
los dos,
sobre mí, para mí,
para la ciudad…inesperadamente.

Juramos,
¿Lo recuerdas?
Que danzaríamos juntos
alrededor de la noche
o del día,
con las primeras
gotas,
con las más frescas,
con las más violentas,
con aquellas
que se abrazarían
desesperadamente
a nosotros,
creyendo aplacar el fuego.

Te busco entre la lluvia
y no te encuentro,
¿Dónde estás?
¿Dónde estoy que
tú no estás?
¿Dónde estas
que yo no estoy?
Es como un reto…
algún desafío al cielo,
y a que
aun guardo de las calles
en donde camino hoy sin ti.

Como el caos y la maldita prisa
que seduce  los hombres,
como la nada,
ya que nada ocurrió
y  quizás estuve oculto
o tal vez tú,
no lo sé,
lo cierto es que la tierra aun
recuerda tu olor,
lo cierto es que yo ya no.